LA BIBLIA

LECTURA DEVOCIONAL CRONOLÓGICA

Día 147

27/05/2026

Proverbios 26:10-11; 27:22; 29:9; 10:23; 13:15; 14:6,8,15,33; 15:21; 16:16; 17:24; 19:8; 20:5,12; 10:14; 13:16; 14:18; 15:14; 18:15; 19:2; 20:15; 21:11; 23:12; 24:3-43:1-2; 9:7-9; 10:8; 12:15; 13:1, 13; 15:31; 17:10; 19:16, 20, 25, 27; 23:9; 25:12; 27:5-6; 27:17; 29:1; 25: 12; 27:5-6; 27:17; 29:1; 11:14; 15:22; 20:18; 24:5-6; 3:11-12; 10:17; 12:1; 13:18, 24; 15:5, 10, 12, 32; 19:18; 20:30; 22:6, 15; 23:13-14; 29:15, 17, 19, 21; 28:4, 7, 9; 29:18; 14:9; 28:13; 10:6-7, 16, 28-30; 11:5-10, 18-20, 23; 12:2-3, 5-8, 12, 21, 28; 13:9, 21, 25; 14:11, 19, 34; 15:6, 9; 20:7; 21:18;

Como arquero que a todos hiere,

Es el que toma a sueldo insensatos y vagabundos. Como perro que vuelve a su vómito,

Así es el necio que repite su necedad. Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo majados con el pisón, 

No se apartará de él su necedad. Si el hombre sabio contendiere con el necio,

Que se enoje o que se ría, no tendrá reposo. En los labios del prudente se halla sabiduría; 

Mas la vara es para las espaldas del falto de cordura El hacer maldad es como una diversión al insensato;

Mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento.  El buen entendimiento da gracia;

Mas el camino de los transgresores es duro. Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla;

Mas al hombre entendido la sabiduría le es fácil. La ciencia del prudente está en entender su camino;

Mas la indiscreción de los necios es engaño. El simple todo lo cree; 

Mas el avisado mira bien sus pasos. En el corazón del prudente reposa la sabiduría;

Pero no es conocida en medio de los necios. La necedad es alegría al falto de entendimiento;

Mas el hombre entendido endereza sus pasos. Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado;

Y adquirir inteligencia vale más que la plata. En el rostro del entendido aparece la sabiduría;

Mas los ojos del necio vagan hasta el extremo de la tierra. El que posee entendimiento ama su alma;

El que guarda la inteligencia hallará el bien. Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre;

Mas el hombre entendido lo alcanzará. El oído que oye, y el ojo que ve, 

Ambas cosas igualmente ha hecho Jehová. Los sabios guardan la sabiduría;

Mas la boca del necio es calamidad cercana. Todo hombre prudente procede con sabiduría;

Mas el necio manifestará necedad. Los simples heredarán necedad;

Mas los prudentes se coronarán de sabiduría. El corazón entendido busca la sabiduría;

Mas la boca de los necios se alimenta de necedades. El corazón del entendido adquiere sabiduría;

Y el oído de los sabios busca la ciencia.  El alma sin ciencia no es buena,

Y aquel que se apresura con los pies, peca. Hay oro y multitud de piedras preciosas;

Mas los labios prudentes son joya preciosa. Cuando el escarnecedor es castigado, el simple se hace sabio;

Y cuando se le amonesta al sabio, aprende ciencia. Aplica tu corazón a la enseñanza, Y tus oídos a las palabras de sabiduría. Con sabiduría se edificará la casa, 

Y con prudencia se afirmará; Y con ciencia se llenarán las cámaras

de todo bien preciado y agradable. Hijo mío, no te olvides de mi ley, 

Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida 

Y paz te aumentarán. El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta; 

El que reprende al impío, se atrae mancha. No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; 

Corrige al sabio, y te amará.

Da al sabio, y será más sabio;

Enseña al justo, y aumentará su saber. El sabio de corazón recibirá los mandamientos;

Mas el necio de labios caerá.  El camino del necio es derecho en su opinión; 

Mas el que obedece al consejo es sabio. El hijo sabio recibe el consejo del padre; 

Mas el burlador no escucha las reprensiones. El que menosprecia el precepto perecerá por ello; 

Mas el que teme el mandamiento será recompensado.  El oído que escucha las amonestaciones de la vida, 

Entre los sabios morará. La reprensión aprovecha al entendido,

Más que cien azotes al necio. El que guarda el mandamiento guarda su alma;

Mas el que menosprecia sus caminos morirá. Escucha el consejo, y recibe la corrección,

Para que seas sabio en tu vejez. Hiere al escarnecedor, y el simple se hará avisado; 

Y corrigiendo al entendido, entenderá ciencia. Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas 

Que te hacen divagar de las razones de sabiduría. No hables a oídos del necio, 

Porque menospreciará la prudencia de tus razones. Como zarcillo de oro y joyel de oro fino 

Es el que reprende al sabio que tiene oído dócil. Mejor es reprensión manifiesta 

Que amor oculto. Fieles son las heridas del que ama; 

Pero importunos los besos del que aborrece. Hierro con hierro se aguza;

Y así el hombre aguza el rostro de su amigo. El hombre que reprendido endurece la cerviz,

De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina. Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo;

Mas en la multitud de consejeros hay seguridad. Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; 

Mas en la multitud de consejeros se afirman. Los pensamientos con el consejo se ordenan; Y con dirección sabia se hace la guerra. El hombre sabio es fuerte,

Y de pujante vigor el hombre docto. Porque con ingenio harás la guerra, Y en la multitud de consejeros está la victoria. No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová,

Ni te fatigues de su corrección;

Porque Jehová al que ama castiga,

Como el padre al hijo a quien quiere. Camino a la vida es guardar la instrucción; 

Pero quien desecha la reprensión, yerra. El que ama la instrucción ama la sabiduría;

Mas el que aborrece la reprensión es ignorante. Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo;

Mas el que guarda la corrección recibirá honra. El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; 

Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige. El necio menosprecia el consejo de su padre; 

Mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente. La reconvención es molesta al que deja el camino; 

Y el que aborrece la corrección morirá. El escarnecedor no ama al que le reprende, 

Ni se junta con los sabios. El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma; 

Mas el que escucha la corrección tiene entendimiento. Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza;

Mas no se apresure tu alma para destruirlo. Los azotes que hieren son medicina para el malo,

Y el castigo purifica el corazón. Instruye al niño en su camino,

Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. La necedad está ligada en el corazón del muchacho;

Mas la vara de la corrección la alejará de él. No rehúses corregir al muchacho;

Porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara,

Y librarás su alma del Seol. La vara y la corrección dan sabiduría; 

Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre. Corrige a tu hijo, y te dará descanso, 

Y dará alegría a tu alma. 

El siervo no se corrige con palabras; 

Porque entiende, mas no hace caso. El siervo mimado desde la niñez por su amo,

A la postre será su heredero. Los que dejan la ley alaban a los impíos;

Mas los que la guardan contenderán con ellos. El que guarda la ley es hijo prudente; Mas el que es compañero de glotones avergüenza a su padre. El que aparta su oído para no oír la ley, 

Su oración también es abominable. Sin profecía el pueblo se desenfrena;

Mas el que guarda la ley es bienaventurado. Los necios se mofan del pecado; Mas entre los rectos hay buena voluntad. El que encubre sus pecados no prosperará;

Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Hay bendiciones sobre la cabeza del justo; 

Pero violencia cubrirá la boca de los impíos. La memoria del justo será bendita; Mas el nombre de los impíos se pudrirá. El hombre perverso levanta contienda,

Y el chismoso aparta a los mejores amigos. El hombre malo lisonjea a su prójimo,

Y le hace andar por camino no bueno. Cierra sus ojos para pensar perversidades;

Mueve sus labios, efectúa el mal. La justicia del perfecto enderezará su camino; 

Mas el impío por su impiedad caerá. La justicia de los rectos los librará; 

Mas los pecadores serán atrapados en su pecado. Cuando muere el hombre impío, perece su esperanza;

Y la expectación de los malos perecerá. El justo es librado de la tribulación; 

Mas el impío entra en lugar suyo. El hipócrita con la boca daña a su prójimo; 

Mas los justos son librados con la sabiduría. En el bien de los justos la ciudad se alegra;

Mas cuando los impíos perecen hay fiesta. Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre;

Se saciará del producto de sus labios. El pobre habla con ruegos,

Mas el rico responde durezas. El bueno alcanzará favor de Jehová; 

Mas él condenará al hombre de malos pensamientos. El hombre no se afirmará por medio de la impiedad;

Mas la raíz de los justos no será removida. Los pensamientos de los justos son rectitud;

Mas los consejos de los impíos, engaño. Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar sangre;

Mas la boca de los rectos los librará. Dios trastornará a los impíos, y no serán más;

Pero la casa de los justos permanecerá firme. Según su sabiduría es alabado el hombre; 

Mas el perverso de corazón será menospreciado. Codicia el impío la red de los malvados;

Mas la raíz de los justos dará fruto. Ninguna adversidad acontecerá al justo;

Mas los impíos serán colmados de males. En el camino de la justicia está la vida;

Y en sus caminos no hay muerte. La luz de los justos se alegrará;

Mas se apagará la lámpara de los impíos. El mal perseguirá a los pecadores,

Mas los justos serán premiados con el bien. El justo come hasta saciar su alma; 

Mas el vientre de los impíos tendrá necesidad. La casa de los impíos será asolada;

Pero florecerá la tienda de los rectos. Los malos se inclinarán delante de los buenos,

Y los impíos a las puertas del justo. La justicia engrandece a la nación;

Mas el pecado es afrenta de las naciones. En la casa del justo hay gran provisión;

Pero turbación en las ganancias del impío.  Abominación es a Jehová el camino del impío; Mas él ama al que sigue justicia. Camina en su integridad el justo;

Sus hijos son dichosos después de él. Rescate del justo es el impío,

Y por los rectos, el prevaricador.